El rooibos o té rojo sudafricano, aunque pueda confundir, no es una variedad del té sino una infusión sin cafeína que se prepara a partir de las hojas de la planta de rooibos.
Las hojas de rooibos se dejan secar al sol para que se oxiden y adquieran el color rojizo tan característico, pero sin pasar por un proceso de fermentación.

Es un potente antioxidante y antialérgico. Ayuda a mejorar muchos problemas digestivos e intestinales, a eliminar líquidos, a reducir el colesterol y nos proporciona los minerales necesarios para mantener unos huesos y dientes sanos

La infusión de roooibos es una opción muy buena para aquellas personas que no pueden tomar cafeína, como los niños, o que quieren evitarla.
Además, es un potente antioxidante porque contiene vitamina C, flavonoides, quercitina y superóxido dismutasa (SOD) que combaten los radicales libres.
El rooibos también actúa como antialérgico natural sin producir los efectos secundarios de los antihistamínicos sintéticos. Y ayuda a mejorar muchos problemas digestivos e intestinales como: cólicos, diarreas, estreñimiento, gastritis, vómitos o náuseas.

Una infusión de té rooibos al día nos ayuda a eliminar líquidos, a reducir el colesterol y nos proporciona los minerales necesarios para mantener unos huesos y dientes sanos.